Síguenos en Twitter @carnavalmalaga

La nueva máscara del carnaval

Dom, 18/03/2012 - 10:39 -- David Delfin

Todas las sociedades han tenido en la representación una vía de escape útil para narrar acontecimientos (imaginarios o no), simular la identidad de sus individuos, y entre otras opciones, compensar tanto aluvión de realidad. El gran reto parece haber sido siempre cómo burlar las amenazas del presente y futuro, y con qué herramientas poder liberarse y reflexionar sobre circunstancias que nos rodean con el objetivo tal vez de contextualizarnos. La humanidad siempre ha ido por detrás de sí misma: primeramente han sido los acontecimientos y luego su interpretación y comprensión. Parodiar, por tanto, cualquier actualidad ha sido una forma de versionarla, de decir lo que nos sucede como si no fuera con nosotros, de representar lo que somos situándonos tras una máscara para abordar la realidad y/o para alejarnos de ella.

El director de teatro Óscar Romero, en su conferencia sobre las relaciones entre el teatro y el carnaval, recordaba hace unas semanas que durante las parábasis en las representaciones de las comedias griegas, los intérpretes aprovechaban estos entreactos para representar parodias sobre la actualidad local o regional, logrando no solo la risa del público sino también la reflexión... La máscara ha sido, en consecuencia, el elemento común que ha unido al teatro y al carnaval en todas las civilizaciones, uno de los vehículos empleados para representar lo que no se es y lograr esa transformación que está en el origen del teatro y en la matriz de la fiesta. Quien pretendió asumir temporalmente otra personalidad necesitó de un medio para conseguirlo. Sin embargo, es muy probable que hoy, inmersos en una nueva era dominada por una accesibilidad sin precedentes a las comunicaciones y rodeados de tantas máscaras interpuestas, su utilidad no sea la de pretender ocultarnos, sino el de la máscara asumida como medio de expresión para mostrarnos a los demás.

Y desde esta perspectiva, podemos afirmar que existe, por tanto, una nueva funcionalidad del carnaval. La de una celebración que, conservado sus viejos valores relativos a la inversión del orden social, a la interacción entre individuos, a la expresión personal y las relaciones con el cuerpo, etcétera; ha encontrado partiendo de la copla carnavalesca (especialmente andaluza por su mayor vínculo entre disfraz y pensamiento popular individual y colectivo) una fórmula para la representación teatral. Un fenómeno propulsado por el marco que aportan espacios escénicos tan notables como el Teatro Cervantes o el Gran Teatro Falla en Cádiz, más la difusión televisiva, más las reproducciones en internet, más la interactividad que promueven las actuales redes sociales... Es decir, una evolución que ha consistido en la expresión cantada y el disfraz para provocar al escuchante con una crítica o una burla, más la agrupación que escenifica sobre las tablas de un teatro y frente a un público una situación, una historia, una tema, un personaje con el soporte de la copla carnavalesca.

Particularmente en Málaga, comparada esta etapa carnavalesca reciente (desde 1979) con la de nuestros abuelos y bisabuelos (desde mediados del siglo XIX y hasta 1936); la actual es la de una mayor evolución en el uso de los elementos escenográficos para la recreación lúdica y reflexiva que definen nuestras formas carnavalescas. No puede obviarse que en nuestra ciudad y durante al menos veinte años, el carnaval actual se transformará en el interior, principalmente, del teatro Alameda; un espacio donde festejantes y público actualizarán el significado de la fiesta recuperada, y en el que la convocatoria del concurso de agrupaciones en 1983 será definitivo para modelar esta nueva idea de representación y evolución sobre un escenario, que no está en el origen del cuaderno de coplas de una murga o una comparsa, pero que lograrán completar un armazón carnavalesco basado en la expresión cantada, en el disfraz y el maquillaje. Del mismo modo que la apertura a la fiesta del teatro Cervantes, tras la remodelación del edificio en 1987, favorecerá definitivamente esta importante evolución: un carnaval atractivo para la difusión global e interactiva actual.

De la década de los años ochenta, hoy recordamos aquellas cuidadas presentaciones y coreografías (extrañamente carnavalescas) con que las agrupaciones justificaban su posición sobre la escena. De los años noventa, la incorporación de mini-parodias para completar el disfraz y el tema seleccionado; y ya en este nuevo siglo, la generalizada teatralidad con la que los grupos de canto profundizan en sus formas carnavalescas, logrando que la representación escénica no sea una elemento complementario al de la expresión cantada, sino un elemento de partida para el desarrollo del cuaderno de coplas. La agrupación ya no pretende solo expresar opiniones y versionar los acontecimientos, sino que busca que sea el personaje quien realice esta función. La fiesta cantada se teatraliza, y por lo tanto, adquiere una nueva dimensión para salir a la calle. Un hecho que supone un cambio muy sustancial y que, preveo, comportará una nueva evolución de cuyos resultados obtendremos un tipo de innovación cultural-carnavalesca con mayor capacidad de análisis (satírico) para mostrar lo que somos y los que nos suceda en cada tiempo histórico. Una nueva máscara para un carnaval renovado.

Los hombres de negro
Seguimos cayendo en las garras de los hombres que visten de negro
los dueños del poder, del pecado y el deseo.
Hombres del clero que te venden el cielo siempre desde su infierno
banqueros trajeados arrogantes manipulando tu dinero.
Piratas petroleros que en esta crisis nos metieron
traficantes de oro blanco que a tantas familias consumieron.
Hombres con togas negras que se ríen de la justicia
y abogados del diablo que lavan sus manos con pericia.

Alcaldes sonrientes y enchaquetados
guardan tras su fachada un corrupto malvado,
“Comediantes de promesas que nunca llegan
y siguen engañando de cualquier manera”

Aunque me veas hecho una fiera a mi no me tengas miedo
yo soy tu fiel guerrero y quien te plante cara se enfrenta a tu batallón.
Que a ti te sobran las lanzas para guardar tu portalón
marineros pa vigilarte y en la sierra la cueva los bandoleros.
Los pinsapos tus más fervientes centinelas
disparando flechas con tus arquitos de piedra
con erizos del castaño trincheritas de aulagas
que rodean tu fronterita formando una alambrada.
Torreones por soldados son amigos los malvados
calaveras descarados, malandrines despiadados
sinvergüenzas callejeros, pandilleros inmortales
revolucionarios con principios sin finales
“Valientes y fieros mis amigos siempre son lo primero
son como ángeles del cielo”

Tú eres mi patria
la promesa que me nace como rabia
para hacer una revolución en ti
para creer que estás siempre junto a mí
Amor mío, cuando te veo se me cae el alma
y le encuentro sentido a esta batalla
La fiera vivirá en paz si no está encadenada
y se pondrá en guerra si se siente acorralada
si la apuñalan por la espalda, si le ponen trampas
si venden nuestra piel jugando con la vida
esta fiera despierta por que ya está malherida.
Que despierte la fiera en los jóvenes y jubilaos
que despierte la fiera en emigrantes, madres y paraos
la rebelión la hacen los hombres de carne y hueso
y el disfraz no me disfraza, me revela sin remedio
”La revolución no se lleva en los labios para vivir de ella
se lleva en el corazón para luchar y morir por ella
para pelear como una fiera…
que se guarde todo aquel que no te quiera”

Comparsa LOS FIERAS, 2012. (Fragmento del Popurrí) Autor: Raúl Mateos.

Requisitos
Requiere Android 4.1 o superior. WiFi, Edge, o 3G.

Requisitos
Compatible con iPhone e iPod touch. Requiere iPhone OS 7.0 o posterior. WiFi, Edge, or 3G.

Carnavaleando

Carlos Murante es el regidor que ha evolucionado la comunicación de las agrupaciones de canto al espectador durante el concurso de coplas con la realización de presentaciones en video proyectadas antes de la actuación

Orden de actuación de la final del concuros de coplas que se celebrará en el Teatro Cervantes.

La obra de Pablo Flores, presentada en el Gourmet Experience de El Corte Inglés, repasa la historia de la fiesta y une a todos los actores bajo una simbología compartida

Y el carnaval regresó a una de las casas por las que ha transitado a lo largo de sus constantes vicisitudes: el Gran Hotel Miramar.

En la localidad italiana de Ivrea, en Piamonte, el carnaval no destaca por sus disfraces o sus carrozas, sino por su batalla campal de naranjas: Battaglia delle Arance, que representa una histórica revolución popular contra los franceses ocurrida

El Carnaval de Binche es un patrimonio vivo y excepcional, un evento popular, humano y social. Ha sido reconocida como "Obra maestra del patrimonio oral e inmaterial de la humanidad" por la UNESCO en 2003.